13 de septiembre de 2015

Recuperando la experiencia sobre aprendizaje cooperativo


Hace algunas semanas tuve el placer de dar un curso taller a profesores del Colegio Bertolt Brecht (Perú) denominado “Aprendizaje cooperativo en red”. El objetivo general fue recuperar el valor de la cooperación como condición social de aprendizaje en la educación y enriquecer el currículum con la capacidad global que ofrece internet. El curso se organizó en tres sesiones: 

Sesión 1: Aprendizaje, web 2.0 y cooperación 
Sesión 2: Rol docente, modelos pedagógicos e internet 
Sesión 3: Análisis de casos cooperativos y diseño de actividades

Además de los temas tecnológicos y de cultura educativa digital, se trabajaron ideas en torno a la visión sociocultural  sobre el aprendizaje cooperativo como marco para pensar el valor de la interacción cooperativa y la mediación tecnológica. Toda esta precepción está entroncada en el porte de Lev Vigostky. Entre algunas de ideas que se puede citar:

La interacción cooperativa: condición social de aprendizaje
La zona de desarrollo próximo en contextos de virtualidad
El potencial educativo de la interacción cooperativa
¿Con quién aprender en red?


En la parte práctica del curso taller se trabajó con método rompecabezas en dos fases:
 
1. En la fase de expertos se formó tres equipos de trabajo con profesores que cumplían un perfil específico para cada uno de los tres casos: 

El equipo el rol docente frente a la cooperación debía responder a la pregunta: ¿Cuáles son los rasgos que deben tener un docente que asume el aprendizaje cooperativo?

El equipo pedagogías cooperativas debía responder a la pregunta: ¿Cuáles son los métodos del aprendizaje cooperativo?

El equipo tecnologías para la cooperación debía responder a ¿Cuáles son las tecnologías más relevantes para el aprendizaje cooperativo?

Todos trabajaron con materiales seleccionados para cada caso. 

2. En la fase rompecabezas, luego de la sesión de trabajo de expertos, se redistribuyeron los miembros de los tres equipos en nuevos equipos en torno a áreas curriculares. Se organizó la actividad cuidando de que en cada nuevo equipo existan los tres perfiles trabajados en la fase de expertos: rol docente, pedagogías cooperativas y tecnologías para la cooperación. Así, cada equipo pudo contare con la riqueza de los expertos, pero también una nueva tarea: 

Analizar casos de aprendizaje cooperativo “los 41 colaboraTICvos y, desde la evaluación de las necesidades educativas en cada una de sus áreas curriculares, diseñar modelos de aprendizaje cooperativo que puedan aprovechar la tecnología para el aprendizaje dentro y fuera del aula.

La participación de los profesores y el cuerpo directivo fue alta y no sólo interesante, sino que fue estimulante. Por ello es que me permito recuperar algunas ideas que se trabajaron en el taller con los profesores para proponer estos criterios docentes para integrar tecnología en el aprendizaje cooperativo. Ojalá puedan servir a muchos docentes más.

Por tanto, un docente que quiera aprovechar el poder de la cooperación con internet, podría: 

  • Aprovechar la heterogeneidad del aula y, con internet, del mundo conectado a la red. En el aprendizaje cooperativo ser diferente puede ser una ventaja.
  • Conocer, además del potencial tecnológico de los hogares y el centro, las competencias digitales de los alumnos.
  • Planificar el aprendizaje cooperativo sin perder de vista el propósito educativo. La finalidad en el aula no es usar tecnología, es educar.
  • Seleccionar las herramientas tecnológicas sabiendo que cada herramienta no es neutral, introduce formas de hacer y pensar y, con ello, una cultura digital.
  • Internet no inventa la cooperación, pero permite tomar ventaja de otra forma de coordinación cooperativa.
  • Hacer todo lo posible para que la dinámica de cooperación, con o sin tecnología, sea sinónimo de disfrute.
  • Además de evaluar el logro de la meta, es sustancial poner en práctica procesos de autoevaluación y coevaluación de los equipos.
  • Tener presente que, aunque se tenga la mejor herramienta, sin meta compartida no hay trabajo compartido. El vinculo es psicológico, la conexión tecnológica.
  • Crear puentes de comunicación entre la actividad grupal y la responsabilidad individual, y viceversa.
  • Asignar roles desde la evidencia de capacidades, pero también desde las potencialidades por desarrollar. Pensar en la Zona de Desarrollo Próximo entre iguales.
  • Poner en valor tanto la consecución de la meta, así como el camino recorrido por el equipo cooperativo.
  • Antes de aprender a usar tecnología de forma cooperativa, estimular la ética de la cooperación en otros espacios, además del tecnológico.
  • La tecnología en el aula configura otro entorno educativo donde la pregunta “¿con quién aprender?” tiene sentido.
  • Una buena forma de estimular el aprendizaje cooperativo en el centro es planificando las actividades curriculares entre docentes de la misma forma.
  • Cooperar es importante para aprender, pero pensar para qué y cómo se ha cooperado también es formativo.
  • La participación activa y el trabajo en equipo no son fuentes de indisciplina, pueden ser el germen de nuevas formas de ver las cosas.
  • Estimule a sus estudiantes sobre el aprendizaje cooperativo con tecnología mostrándoles como coopera.
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2 comentarios:

NOHEMÌ VICTORIA VIVAS SIERRA dijo...

Aprendizaje cooperativo y trabajo cooperativo una meta en común. Una forma diferente de alcanzar metas comunes. Gracias Dr. Cristóbal por el tiempo compartido con nosotros en la maestría TIC PUCP.

James Escobar dijo...

Considero muy útil la implementación del aprendizaje colaborativo en las aulas, pues este se implementa bajo un modelo pedagógico fundamentado en el pensamiento de Lev Vigostky, por esta razón es importante que los docentes pongan en práctica nuevas estrategias de aprendizaje que involucren las nuevas tecnologías, las cuales están influenciando fuertemente a los jóvenes del futuro.